137) Privación ilegal de la libertad y tormentos de Víctor Voloch.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Se encuentra probado que VÍCTOR VOLOCH, dirigente de Vanguardia Comunista, fue privado ilegítimamente de su libertad el 14 de agosto de 1978 en la vía pública, siendo llevado al CCD Vesubio donde fue torturado. Permanece desaparecido.
Días antes de su secuestro, el 28 de julio, 7 hombres armados allanaron el domicilio que la víctima compartía junto a su familia, pero no encontraron a nadie. Estos forzaron la puerta, destruyeron el departamento y dibujaron en las paredes el símbolo del Partido Comunista, tachado. También escribieron: “Dios Patria y Familia”; “Aquí vivió un chinicista entrega patria” y “CALA: Comando Apoyo Libertad Americana”.
Según el relato de sobrevivientes de la época, VOLOCH estuvo cautivo en el Vesubio durante más de un mes, sufriendo las inhumanas condiciones de vida que imperaban en el CCD, así como el maltrato de los guardias.
En este juicio, Rolando Zanzi y Roberto Arrigo, dijeron que la víctima había sido torturada.
Maria Angélica Perez de Micflik declaró que pudo ver a Voloch en el Vesubio en una oportunidad en que los llevaron al baño.
Por su parte, Estrella Iglesias, recordó cuando “El Francés” reunió a la dirigencia de Vanguardia Comunista, entre los que estaba presente VOLOCH, y les hizo una arenga ideológica acusándolos de traidores. Consideró Iglesias, que el represor les estaba leyendo “la pena de muerte”.
Ricardo Wejchenberg y Nieves Kanje, dijeron que escucharon la voz de Voloch en el centro.
Jorge Watts, Juan Frega, y Cristina Navarro, dieron cuenta de acerca de la presencia de la víctima en el Vesubio.
Horacio Hugo Russo y Faustino Fernández, también pudieron oír el nombre de la víctima, en los listados de secuestrados que confeccionaban los guardias.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 2157 perteneciente a Víctor Voloch, en el que obran las gestiones realizadas para dar con su paradero.
Legajo nro. 3595 perteneciente a su hermano José Voloch, quien fue secuestrado en el año 1977 y también está desaparecido.
Legajo de prueba nro. 688 de causa nro. 450.
Causa nro. 44.940 por privación ilegítima de la libertad.
Sitio de difusión de la producción de la Unidad de Asistencia para causas por violaciones a los Derechos Humanos durante el terrorismo de Estado de la Procuración General de la Nación Argentina, especializada en los juicios por los crímenes de la última dictadura argentina en el ámbito del I Cuerpo del Ejército y el Plan Sistemático de desaparición de niños hijos de desaparecidos.
viernes, 1 de julio de 2011
Hugo Vaisman
138) Privación ilegal de la libertad y tormentos de Hugo Vaisman.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITI, CHEMES y MARTINEZ.
Se encuentra probado que HUGO VAISMAN, militante de Vanguardia Comunista, fue secuestrado en horas de la tarde del 14 de agosto de 1978 en una confitería ubicada entre las Avenidas Scalabrini Ortiz y Corrientes de la Capital Federal, según el relato ya citado de Faustino Fernández (caso nro. 129).
La víctima permaneció cautiva en el CCD Vesubio, en condiciones inhumanas de vida, durante más de un mes.
HUGO VAISMAN se encuentra desaparecido.
Su esposa, María Leonor Teso, declaró en este debate que el día del secuestro, alrededor de las 19 hs., un grupo de 7 hombres armados, de civil, que dijeron ser Policías, allanó la imprenta de su marido. Preguntaron a su hermano, que estaba a cargo del local, por el paradero de Vaisman, y luego comenzaron a cargar las máquinas fotocopiadoras en una camioneta. A raíz de un llamado que hizo la encargada del edificio, se hizo presente personal policial que comenzó una discusión con los asaltantes, quienes gritaban que no dispararan “que eran del L14”. La Policía tiró la puerta abajo y condujo a todos los presentes al Dpto. Central de Policía. Allí, bajo amenazas, continuaron interrogando a su hermano, a quien le preguntaban por el paradero de la testigo.
Declaró Teso, que también esa tarde varias personas armadas se presentaron en la casa de sus padres y su hermana preguntando por ella, pero luego de permanecer dos horas recibieron un llamado y se retiraron. Antes de irse dijeron: “decile a tu hermana que a tu cuñadito no lo va a ver más”. Al día siguiente, se realizó un nuevo operativo, pero esta vez en el domicilio particular de Vaisman, ubicado en la calle Nueva York, donde robaron los muebles. Allí ingresaron sin forzar la puerta, por lo que presumiblemente usaron sus llaves. También robaron una camioneta marca Peugeot perteneciente a la víctima y el dinero de una cuenta bancaria que estaba a su nombre.
Su permanencia en el CCD Vesubio se encuentra acreditada por el testimonio de Arnaldo Piñón, quien refirió que durante su cautiverio pudo hablar con Vaisman, y que éste le pidió que se bajara la capucha y lo mirara. Le dijo su nombre y le contó que estaba casado y trabajaba en una gráfica.
También Nieves Kanje y Horacio Hugo Russo, escucharon la voz de la víctima en el centro; y Estrella Iglesias, dijo que escuchó el nombre de Vaisman en los listados de secuestrados que confeccionaban los guardias.
Por último, Ricardo Wejchenberg, Roberto Arrigo y Jorge Watts, dieron cuenta acerca de la presencia de Vaisman en el Vesubio.
Cabe señalar que la privación ilegal de la libertad en el Vesubio que damnificó a HUGO VAISMAN ha sido probada en la sentencia que dictó la Cámara Federal en la causa n° 13/84, bajo el nro. de caso 370.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 2146 en el que obra, entre otras constancias, la denuncia del secuestro de Vaisman ante la Comisión Interamericana de DDHH.
Legajo de prueba nro. 697 de causa nro. 450.
Causa 12606, Habeas corpus y causa 1561 iniciadas a partir del secuestro de la víctima.
Documentación aportada en juicio por Leonor Teso.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITI, CHEMES y MARTINEZ.
Se encuentra probado que HUGO VAISMAN, militante de Vanguardia Comunista, fue secuestrado en horas de la tarde del 14 de agosto de 1978 en una confitería ubicada entre las Avenidas Scalabrini Ortiz y Corrientes de la Capital Federal, según el relato ya citado de Faustino Fernández (caso nro. 129).
La víctima permaneció cautiva en el CCD Vesubio, en condiciones inhumanas de vida, durante más de un mes.
HUGO VAISMAN se encuentra desaparecido.
Su esposa, María Leonor Teso, declaró en este debate que el día del secuestro, alrededor de las 19 hs., un grupo de 7 hombres armados, de civil, que dijeron ser Policías, allanó la imprenta de su marido. Preguntaron a su hermano, que estaba a cargo del local, por el paradero de Vaisman, y luego comenzaron a cargar las máquinas fotocopiadoras en una camioneta. A raíz de un llamado que hizo la encargada del edificio, se hizo presente personal policial que comenzó una discusión con los asaltantes, quienes gritaban que no dispararan “que eran del L14”. La Policía tiró la puerta abajo y condujo a todos los presentes al Dpto. Central de Policía. Allí, bajo amenazas, continuaron interrogando a su hermano, a quien le preguntaban por el paradero de la testigo.
Declaró Teso, que también esa tarde varias personas armadas se presentaron en la casa de sus padres y su hermana preguntando por ella, pero luego de permanecer dos horas recibieron un llamado y se retiraron. Antes de irse dijeron: “decile a tu hermana que a tu cuñadito no lo va a ver más”. Al día siguiente, se realizó un nuevo operativo, pero esta vez en el domicilio particular de Vaisman, ubicado en la calle Nueva York, donde robaron los muebles. Allí ingresaron sin forzar la puerta, por lo que presumiblemente usaron sus llaves. También robaron una camioneta marca Peugeot perteneciente a la víctima y el dinero de una cuenta bancaria que estaba a su nombre.
Su permanencia en el CCD Vesubio se encuentra acreditada por el testimonio de Arnaldo Piñón, quien refirió que durante su cautiverio pudo hablar con Vaisman, y que éste le pidió que se bajara la capucha y lo mirara. Le dijo su nombre y le contó que estaba casado y trabajaba en una gráfica.
También Nieves Kanje y Horacio Hugo Russo, escucharon la voz de la víctima en el centro; y Estrella Iglesias, dijo que escuchó el nombre de Vaisman en los listados de secuestrados que confeccionaban los guardias.
Por último, Ricardo Wejchenberg, Roberto Arrigo y Jorge Watts, dieron cuenta acerca de la presencia de Vaisman en el Vesubio.
Cabe señalar que la privación ilegal de la libertad en el Vesubio que damnificó a HUGO VAISMAN ha sido probada en la sentencia que dictó la Cámara Federal en la causa n° 13/84, bajo el nro. de caso 370.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 2146 en el que obra, entre otras constancias, la denuncia del secuestro de Vaisman ante la Comisión Interamericana de DDHH.
Legajo de prueba nro. 697 de causa nro. 450.
Causa 12606, Habeas corpus y causa 1561 iniciadas a partir del secuestro de la víctima.
Documentación aportada en juicio por Leonor Teso.
Roberto Luis Cristina
140) Privación ilegal de la libertad y tormentos agravados de Roberto Luis Cristina.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Se encuentra probado que ROBERTO LUIS CRISTINA, Secretario General de Vanguardia Comunista, fue secuestrado por fuerzas de seguridad el día 15 de agosto de 1978 en el Bar Imperio, ubicado en la esquina de Federico Lacroze y Corrientes, de esta ciudad, siendo conducido al CCD “Vesubio”, donde fue torturado y permaneció cautivo en condiciones inhumanas de vida, durante más de un mes. Actualmente permanece desaparecido.
Antes de arribar al CCD los captores se dirigieron al domicilio que la víctima compartía con su mujer, Ana María Molina, donde también secuestraron a Jorge Montero, quien en ese momento se encontraba de visita, y fue interrogado acerca de la relación de Vanguardia Comunista con una huelga del puerto, con Madres de Plaza de Mayo y la Iglesia Santa Cruz.
Según relató Ana Molina en este juicio, el que dirigía el operativo se hacía llamar “El Francés”. Éste le dijo que habían capturado a todo el comité central de Vanguardia Comunista, y que al “Pelado lo tenían abajo”. Al preguntarle a quién se refería, este hombre le contestó “a CRISTINA”.
El represor agregó que se trataba de un procedimiento ideológico, que ya habían terminado con los “fierros” y que ahora tenían tiempo para ellos, en alusión a los integrantes de Vanguardia Comunista.
Los relatos escuchados en la audiencia dan cuenta que ROBERTO CRISTINA fue salvajemente torturado dentro del Vesubio con picana eléctrica, y también colgado de un brazo a un grillo, sin poder apoyar sus pies en el piso. Miguel Fuks y otros sobrevivientes relataron como CRISTINA gritaba desde la sala de torturas “Viva la Patria”; “Viva la clase trabajadora”.
Rubén Martínez escuchó cuando CRISTINA llegó al Vesubio. Dijo que lo dejaron tirado al lado suyo, luego de golpearlo. En ese momento Martínez le contó que estaban en Puente 12 y que los interrogadores sabían mucho del partido.
Nieves Kanje, por su parte, pudo oír a CRISTINA asumir frente a sus torturadores la responsabilidad por los documentos del partido y negar que los cuadros inferiores tuvieran conocimientos de los mismos. Por esta actitud, Kanje cree que muchos secuestrados de Vanguardia Comunista fueron liberados posteriormente.
Completan la prueba del caso los testimonios de:
Ricardo Wejchenberg, Guillermo Lorusso, Faustino Fernandez, Estrella Iglesias, Laura Waen, Dario Machado, Juan Frega, Rolando Zanzi y Arnaldo Piñón, quienes escucharon la voz de Cristina en el centro y sus gritos durante la tortura.
Jorge Watts, dijo que vio a CRISTINA en el centro con una herida sangrante en la cabeza y que éste le contó que lo habían torturado con picana eléctrica. En otra ocasión en que los dejaron almorzar en el patio, CRISTINA le dijo que las autoridades del campo iban a dividir a los secuestrados en dos grupos, unos iban a salir y los otros no. Le dio un mandato para cuando estuviera en libertad: “contar lo que había pasado allí adentro”.
Cristina Navarro y Dora Garin, también vieron a Cristina en el centro. Esta última lo vio tirado en el piso, descalzo, y muy maltratado.
También Silvia Saladino, Javier Goldin y Roberto Arrigo, dieron cuenta de la presencia de la víctima en el Vesubio.
A su vez, también se incorporaron por lectura las declaraciones brindadas por Antonia Álvarez De Cristina, madre la víctima, obrantes a fs. 4.494/98 de las actas mecanografiadas de la causa 13/84; de fs. 6 de la causa nº 269 del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional Federal nº 2; de fs. 10 de la causa nro. 15.807 del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal de Instrucción Nº 19, Secretaría Nº 159 (legajo de prueba nro. 729).
La testigo además de referirse al secuestro de su hijo también contó que su otra hija, Eleonora Cristina de Domínguez, había sido secuestrada en el año 1975 y también se encuentra desaparecida.
Por último, cabe señalar que el secuestro y posterior cautiverio de ROBERTO CRISTINA en el “Vesubio” ha sido probado en la sentencia de la causa 13/84, en el caso nro. 156. Si bien allí no se dieron por acreditadas las torturas, lo cierto es que actualmente el tribunal cuenta con mayores elementos a partir de los testimonios de sobrevivientes del Vesubio que se han citado, quienes dieron cuenta de las terribles torturas que sufrió CRISTINA en dicho CCD.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 1631 en el que obran constancias de las gestiones realizadas por amigos y familiares de CRISTINA para dar con su paradero.
Legajo de prueba nro. 709 de causa nro. 450.
Causas nro. 14.870 y Causa 14.962 iniciadas por la privación ilegal de la libertad de CRISTINA y habeas corpus nros 232 del Juzgado Federal 3, 20/79 del Juzgado Federal 1, 269 del Juzgado Federal 2, presentados a su favor en los meses posteriores a su secuestro.
Documentación aportada por la Comisión Provincial por la Memoria en el caso de Elias Semán, donde surge un informe de los organismos de seguridad sobre los dirigentes de Vanguardia Comunista, entre los cuales se menciona a ROBERTO CRISTINA.
Legajo de prueba nro. 494 de la causa 450 caratulado “Benet, Armando s/denuncia”, en el que obran las declaraciones de Néstor Norberto Cendón ante Conadep, quien refirió que vio a Roberto Cristina en el Vesubio.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Se encuentra probado que ROBERTO LUIS CRISTINA, Secretario General de Vanguardia Comunista, fue secuestrado por fuerzas de seguridad el día 15 de agosto de 1978 en el Bar Imperio, ubicado en la esquina de Federico Lacroze y Corrientes, de esta ciudad, siendo conducido al CCD “Vesubio”, donde fue torturado y permaneció cautivo en condiciones inhumanas de vida, durante más de un mes. Actualmente permanece desaparecido.
Antes de arribar al CCD los captores se dirigieron al domicilio que la víctima compartía con su mujer, Ana María Molina, donde también secuestraron a Jorge Montero, quien en ese momento se encontraba de visita, y fue interrogado acerca de la relación de Vanguardia Comunista con una huelga del puerto, con Madres de Plaza de Mayo y la Iglesia Santa Cruz.
Según relató Ana Molina en este juicio, el que dirigía el operativo se hacía llamar “El Francés”. Éste le dijo que habían capturado a todo el comité central de Vanguardia Comunista, y que al “Pelado lo tenían abajo”. Al preguntarle a quién se refería, este hombre le contestó “a CRISTINA”.
El represor agregó que se trataba de un procedimiento ideológico, que ya habían terminado con los “fierros” y que ahora tenían tiempo para ellos, en alusión a los integrantes de Vanguardia Comunista.
Los relatos escuchados en la audiencia dan cuenta que ROBERTO CRISTINA fue salvajemente torturado dentro del Vesubio con picana eléctrica, y también colgado de un brazo a un grillo, sin poder apoyar sus pies en el piso. Miguel Fuks y otros sobrevivientes relataron como CRISTINA gritaba desde la sala de torturas “Viva la Patria”; “Viva la clase trabajadora”.
Rubén Martínez escuchó cuando CRISTINA llegó al Vesubio. Dijo que lo dejaron tirado al lado suyo, luego de golpearlo. En ese momento Martínez le contó que estaban en Puente 12 y que los interrogadores sabían mucho del partido.
Nieves Kanje, por su parte, pudo oír a CRISTINA asumir frente a sus torturadores la responsabilidad por los documentos del partido y negar que los cuadros inferiores tuvieran conocimientos de los mismos. Por esta actitud, Kanje cree que muchos secuestrados de Vanguardia Comunista fueron liberados posteriormente.
Completan la prueba del caso los testimonios de:
Ricardo Wejchenberg, Guillermo Lorusso, Faustino Fernandez, Estrella Iglesias, Laura Waen, Dario Machado, Juan Frega, Rolando Zanzi y Arnaldo Piñón, quienes escucharon la voz de Cristina en el centro y sus gritos durante la tortura.
Jorge Watts, dijo que vio a CRISTINA en el centro con una herida sangrante en la cabeza y que éste le contó que lo habían torturado con picana eléctrica. En otra ocasión en que los dejaron almorzar en el patio, CRISTINA le dijo que las autoridades del campo iban a dividir a los secuestrados en dos grupos, unos iban a salir y los otros no. Le dio un mandato para cuando estuviera en libertad: “contar lo que había pasado allí adentro”.
Cristina Navarro y Dora Garin, también vieron a Cristina en el centro. Esta última lo vio tirado en el piso, descalzo, y muy maltratado.
También Silvia Saladino, Javier Goldin y Roberto Arrigo, dieron cuenta de la presencia de la víctima en el Vesubio.
A su vez, también se incorporaron por lectura las declaraciones brindadas por Antonia Álvarez De Cristina, madre la víctima, obrantes a fs. 4.494/98 de las actas mecanografiadas de la causa 13/84; de fs. 6 de la causa nº 269 del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional Federal nº 2; de fs. 10 de la causa nro. 15.807 del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal de Instrucción Nº 19, Secretaría Nº 159 (legajo de prueba nro. 729).
La testigo además de referirse al secuestro de su hijo también contó que su otra hija, Eleonora Cristina de Domínguez, había sido secuestrada en el año 1975 y también se encuentra desaparecida.
Por último, cabe señalar que el secuestro y posterior cautiverio de ROBERTO CRISTINA en el “Vesubio” ha sido probado en la sentencia de la causa 13/84, en el caso nro. 156. Si bien allí no se dieron por acreditadas las torturas, lo cierto es que actualmente el tribunal cuenta con mayores elementos a partir de los testimonios de sobrevivientes del Vesubio que se han citado, quienes dieron cuenta de las terribles torturas que sufrió CRISTINA en dicho CCD.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 1631 en el que obran constancias de las gestiones realizadas por amigos y familiares de CRISTINA para dar con su paradero.
Legajo de prueba nro. 709 de causa nro. 450.
Causas nro. 14.870 y Causa 14.962 iniciadas por la privación ilegal de la libertad de CRISTINA y habeas corpus nros 232 del Juzgado Federal 3, 20/79 del Juzgado Federal 1, 269 del Juzgado Federal 2, presentados a su favor en los meses posteriores a su secuestro.
Documentación aportada por la Comisión Provincial por la Memoria en el caso de Elias Semán, donde surge un informe de los organismos de seguridad sobre los dirigentes de Vanguardia Comunista, entre los cuales se menciona a ROBERTO CRISTINA.
Legajo de prueba nro. 494 de la causa 450 caratulado “Benet, Armando s/denuncia”, en el que obran las declaraciones de Néstor Norberto Cendón ante Conadep, quien refirió que vio a Roberto Cristina en el Vesubio.
Rubén Bernardo Kriscautzky
141) Privación ilegal de la libertad y tormentos de Rubén Bernardo Kriscautzky.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Se encuentra probado que RUBÉN KRISCAUTZKY, militante de Vanguardia Comunista, Susana Laxague, y su hija Marina, de tan sólo 13 años de edad, fueron secuestrados en la madrugada del 15 de agosto de 1978 en su domicilio de la calle Darwin 348 de esta Ciudad.
En el operativo participaron entre 10 y 15 personas armadas que entraron por los techos de la casa. La esposa e hija de la víctima fueron obligadas a vestirse y a llevar ropa para “dos días”. También les permitieron llevarse a la perra de la familia. A Rubén, en cambio, lo sacaron descalzo. Todos fueron encapuchados y conducidos al Vesubio.
Al ingresar al CCD, la familia fue separada. Susana permaneció en una habitación junto a otra secuestrada que se encontraba atada a una camilla metálica. Marina, por su parte, estuvo en un cuarto con otras mujeres cautivas. Allí le sacaron la venda y pudo ver muchas de las cosas que habían robado de su casa durante el secuestro: un televisor, platos, ropa de su madre, collares.
Cuando comenzó a amanecer la llevaron a un cuarto pequeño con las ventanas pintadas de negro, las paredes recubiertas con telgopor y una cama metálica en el medio. Uno de los guardias le llevaba la comida pero antes de hacerlo, la obligaba a ponerse unos anteojos pintados de negro. En una oportunidad, Marina no se colocó esos anteojos y el guardia la amenazó con matarla. Durante la audiencia reconoció a ese guardia, señalando a RAMON ERLAN.
Durante el debate, su madre recordó que para ir al baño debían salir al exterior, y que allí no había papel higiénico sino un libro de Leopoldo Marechal atado a un alambre. Ahí pudo ver por la ventana que pasaba el colectivo 86 que recorre General Paz hacia Ezeiza.
Al día siguiente de su llegada al centro, un hombre que parecía ser el responsable del lugar, la llevó a despedirse de su marido.
KRISCAUTZKY, que estaba esposado, pudo decirle a su mujer “que si quería se quedara en el país, que el único involucrado en todo esto era él”.
Susana Laxague y Marina Kriscautzky fueron liberadas al día siguiente de su llegada al Vesubio, siendo dejadas en el barrio de Villa Crespo.
Por el contrario la víctima permaneció en el CDD, padeciendo condiciones inhumanas de vida, durante más de un mes. Actualmente, RUBÉN KRISCAUTZKY se encuentra actualmente desaparecido.
Sobre el cautiverio del nombrado en el Vesubio dieron cuenta numerosos sobrevivientes.
Entre ellos Rolando Zanzi, recordó cuando a Rubén lo dejaron despedirse de su mujer. También contó que de alguna manera se sentía afortunado de no tener familia porque veía cómo a Kriscautzky lo amenazaban durante la tortura con lastimar a su esposa e hija.
En igual sentido, declararon Rubén Martínez y Arnaldo Piñón. Este último mencionó que el guardia apodado PANCHO, al que recordó como muy perverso y sanguinario, le dio una paliza a Kriscautzky porque hablaba con una chica.
María Pérez de Micflik manifestó que pudo verlo cuando le dieron permiso para ir al baño, y que pasó por al lado y le preguntó bajito “¿qué va a pasar?”, respondiéndole Rubén: “a ustedes los van a largar, pero a nosotros (por la dirección del partido) con buena suerte nos van a mandar a otro campo”.
A su vez, Faustino Fernández, Cristina Navarro y Nieves Kanje, dijeron haber escuchado la voz de la víctima en el centro; mientras que Cecilia Vázquez, Dario Machado, Estrella Iglesias, Juan Frega, Roberto Arrigo, Jorge Watts, Guillermo Lorusso y Alfredo Peña, también dieron cuenta de su presencia en el Vesubio.
Cabe mencionar, que en este juicio Susana Laxague pidió saber dónde estaban los restos de su marido, sobre todo por su nieto que pregunta si “los dejaron tirados por allí”; y su hija Marina Kriscautzky, nos relató que entre las razones por las cuales se fue del país en 1990 estaba la angustia que le producía ver indultados a los responsables de la desaparición de su padre.
Por último, el secuestro y posterior cautiverio en el Vesubio de RUBÉN KRISCAUTZKY ha sido acreditado en la sentencia de la causa 13/84, bajo el número de caso 155.
Si bien en esa ocasión no se tuvieron por probadas las torturas a las que fue sometida la víctima, actualmente el Tribunal posee mayores elementos a partir de los testimonios mencionados, a los que deben sumarse los dichos de Dora Garín, quien manifestó que la víctima sufrió torturas durante su cautiverio; y los de Miguel Fuks, quien recordó que Kricautzky le comentó que había sido torturado.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 2166 del que surgen las denuncias realizadas por la familia por el secuestro de Kriscautzky.
Legajo de prueba nro. 706 de causa nro. 450.
Habeas corpus y causas iniciadas a partir del secuestro de la víctima.
Archivos de la ex DIPPBA, del que surge un listado confeccionado en el año 1975 por el Ejército Argentino con los nombres de personas vinculadas a organizaciones subversivas entre los que figura Kriscautzky.
Legajo de prueba 494 de la causa 450 caratulado “Benet, Armando s/denuncia”, en el que obra la declaración de Néstor Norberto Cendón ante Conadep, quien refiriéndose al caso de Kriscautzky dijo “en la madrugada del quince de agosto de 1978 se procedió a cercar la casa…se cercaron los techos también y se bajó por una soga…. se procedió a inmovilizar a todos los ocupantes de la misma: esposa e hija además de Kriscautzky… se los retira de la casa y se los conduce a Vesubio en aproximadamente tres autos operacionales…operaron personal de CRI a cargo del Francés... aproximadamente participaron de este operativo nueve personas”. Todo esto, se condice con lo relatado por la esposa e hija de Kriscautzky.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Se encuentra probado que RUBÉN KRISCAUTZKY, militante de Vanguardia Comunista, Susana Laxague, y su hija Marina, de tan sólo 13 años de edad, fueron secuestrados en la madrugada del 15 de agosto de 1978 en su domicilio de la calle Darwin 348 de esta Ciudad.
En el operativo participaron entre 10 y 15 personas armadas que entraron por los techos de la casa. La esposa e hija de la víctima fueron obligadas a vestirse y a llevar ropa para “dos días”. También les permitieron llevarse a la perra de la familia. A Rubén, en cambio, lo sacaron descalzo. Todos fueron encapuchados y conducidos al Vesubio.
Al ingresar al CCD, la familia fue separada. Susana permaneció en una habitación junto a otra secuestrada que se encontraba atada a una camilla metálica. Marina, por su parte, estuvo en un cuarto con otras mujeres cautivas. Allí le sacaron la venda y pudo ver muchas de las cosas que habían robado de su casa durante el secuestro: un televisor, platos, ropa de su madre, collares.
Cuando comenzó a amanecer la llevaron a un cuarto pequeño con las ventanas pintadas de negro, las paredes recubiertas con telgopor y una cama metálica en el medio. Uno de los guardias le llevaba la comida pero antes de hacerlo, la obligaba a ponerse unos anteojos pintados de negro. En una oportunidad, Marina no se colocó esos anteojos y el guardia la amenazó con matarla. Durante la audiencia reconoció a ese guardia, señalando a RAMON ERLAN.
Durante el debate, su madre recordó que para ir al baño debían salir al exterior, y que allí no había papel higiénico sino un libro de Leopoldo Marechal atado a un alambre. Ahí pudo ver por la ventana que pasaba el colectivo 86 que recorre General Paz hacia Ezeiza.
Al día siguiente de su llegada al centro, un hombre que parecía ser el responsable del lugar, la llevó a despedirse de su marido.
KRISCAUTZKY, que estaba esposado, pudo decirle a su mujer “que si quería se quedara en el país, que el único involucrado en todo esto era él”.
Susana Laxague y Marina Kriscautzky fueron liberadas al día siguiente de su llegada al Vesubio, siendo dejadas en el barrio de Villa Crespo.
Por el contrario la víctima permaneció en el CDD, padeciendo condiciones inhumanas de vida, durante más de un mes. Actualmente, RUBÉN KRISCAUTZKY se encuentra actualmente desaparecido.
Sobre el cautiverio del nombrado en el Vesubio dieron cuenta numerosos sobrevivientes.
Entre ellos Rolando Zanzi, recordó cuando a Rubén lo dejaron despedirse de su mujer. También contó que de alguna manera se sentía afortunado de no tener familia porque veía cómo a Kriscautzky lo amenazaban durante la tortura con lastimar a su esposa e hija.
En igual sentido, declararon Rubén Martínez y Arnaldo Piñón. Este último mencionó que el guardia apodado PANCHO, al que recordó como muy perverso y sanguinario, le dio una paliza a Kriscautzky porque hablaba con una chica.
María Pérez de Micflik manifestó que pudo verlo cuando le dieron permiso para ir al baño, y que pasó por al lado y le preguntó bajito “¿qué va a pasar?”, respondiéndole Rubén: “a ustedes los van a largar, pero a nosotros (por la dirección del partido) con buena suerte nos van a mandar a otro campo”.
A su vez, Faustino Fernández, Cristina Navarro y Nieves Kanje, dijeron haber escuchado la voz de la víctima en el centro; mientras que Cecilia Vázquez, Dario Machado, Estrella Iglesias, Juan Frega, Roberto Arrigo, Jorge Watts, Guillermo Lorusso y Alfredo Peña, también dieron cuenta de su presencia en el Vesubio.
Cabe mencionar, que en este juicio Susana Laxague pidió saber dónde estaban los restos de su marido, sobre todo por su nieto que pregunta si “los dejaron tirados por allí”; y su hija Marina Kriscautzky, nos relató que entre las razones por las cuales se fue del país en 1990 estaba la angustia que le producía ver indultados a los responsables de la desaparición de su padre.
Por último, el secuestro y posterior cautiverio en el Vesubio de RUBÉN KRISCAUTZKY ha sido acreditado en la sentencia de la causa 13/84, bajo el número de caso 155.
Si bien en esa ocasión no se tuvieron por probadas las torturas a las que fue sometida la víctima, actualmente el Tribunal posee mayores elementos a partir de los testimonios mencionados, a los que deben sumarse los dichos de Dora Garín, quien manifestó que la víctima sufrió torturas durante su cautiverio; y los de Miguel Fuks, quien recordó que Kricautzky le comentó que había sido torturado.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 2166 del que surgen las denuncias realizadas por la familia por el secuestro de Kriscautzky.
Legajo de prueba nro. 706 de causa nro. 450.
Habeas corpus y causas iniciadas a partir del secuestro de la víctima.
Archivos de la ex DIPPBA, del que surge un listado confeccionado en el año 1975 por el Ejército Argentino con los nombres de personas vinculadas a organizaciones subversivas entre los que figura Kriscautzky.
Legajo de prueba 494 de la causa 450 caratulado “Benet, Armando s/denuncia”, en el que obra la declaración de Néstor Norberto Cendón ante Conadep, quien refiriéndose al caso de Kriscautzky dijo “en la madrugada del quince de agosto de 1978 se procedió a cercar la casa…se cercaron los techos también y se bajó por una soga…. se procedió a inmovilizar a todos los ocupantes de la misma: esposa e hija además de Kriscautzky… se los retira de la casa y se los conduce a Vesubio en aproximadamente tres autos operacionales…operaron personal de CRI a cargo del Francés... aproximadamente participaron de este operativo nueve personas”. Todo esto, se condice con lo relatado por la esposa e hija de Kriscautzky.
Osvaldo Stein
142) Privación ilegal de la libertad y tormentos de Osvaldo Stein.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Está probado que OSVALDO STEIN, maestro de escuela, fue secuestrado el 16 de agosto de 1978 en su domicilio de la calle Malabia 3395, San Justo, Provincia de Buenos Aires, por varias personas armadas, vestidas de civil, quienes lo condujeron al CCD “Vesubio”. Allí, fue sometido a torturas, padeciendo condiciones inhumanas de cautiverio.
La víctima fue sacada del CCD el día 14 de septiembre de 1978, en las circunstancias que serán descriptas en el apartado correspondiente, recuperando su libertad recién en Mayo de 1979.
Su permanencia en el CCD Vesubio se encuentra acreditada por los testimonios de Jorge Watts y Juan Frega, brindados en este debate, quienes dieron cuenta acerca de la presencia de Stein en el centro.
También por las declaraciones de Silvia Saladino, Cristina Navarro, Estrella Iglesias y Alfredo Peña, quienes salieron junto con la víctima de Vesubio.
El caso se completa con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 217, en el que obra un relato de los hechos que damnificaron al a víctima. Ahí además figura que durante los primeros 25 días que estuvo detenido en la Comisaría de Valentín Alsina pasaba revista de los detenidos el Jefe del Regimiento 3 de La Tablada.
Legajo de prueba nro. 1121 de la causa nro. 450.
Legajos penitenciarios pertenecientes a la víctima.
Habeas corpus nro. 217 interpuesto ante el Juzgado Federal nro. 3 a cargo del Dr. Rivarola. El mismo fue rechazado el 22 de septiembre de 1978. Recordemos que al año siguiente, el mismo Juzgado ordenaría la libertad de Stein luego de recibir las actuaciones del Consejo de Guerra
Causa nro. 21.501 instruída por privación de la libertad por el Juzgado de Instrucción 11.
Información remitida por la Comisión Provincial por la Memoria correspondiente a los archivos de Inteligencia de la DIPPBA, en donde se indica el trabajo político de Stein como delegado del frigorífico “Anglo”. Asimismo, obran constancias de la denuncia realizada por la directora del colegio donde Stein daba clases, señalando que el mismo dejó de presentarse en el trabajo a partir del 16 de agosto de 1978 y que también faltaba de su casa.
Informe practicado por los especialistas del Plan Nacional de Acompañamiento a testigos, víctimas y querellantes de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación (obrante a fojas 4651/4652), correspondiente a Osvaldo Stein, que da cuenta de la imposibilidad de presentarse en juicio por motivos de orden psíquico, como consecuencia de la experiencia sufrida durante el Terrorismo de Estado
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Está probado que OSVALDO STEIN, maestro de escuela, fue secuestrado el 16 de agosto de 1978 en su domicilio de la calle Malabia 3395, San Justo, Provincia de Buenos Aires, por varias personas armadas, vestidas de civil, quienes lo condujeron al CCD “Vesubio”. Allí, fue sometido a torturas, padeciendo condiciones inhumanas de cautiverio.
La víctima fue sacada del CCD el día 14 de septiembre de 1978, en las circunstancias que serán descriptas en el apartado correspondiente, recuperando su libertad recién en Mayo de 1979.
Su permanencia en el CCD Vesubio se encuentra acreditada por los testimonios de Jorge Watts y Juan Frega, brindados en este debate, quienes dieron cuenta acerca de la presencia de Stein en el centro.
También por las declaraciones de Silvia Saladino, Cristina Navarro, Estrella Iglesias y Alfredo Peña, quienes salieron junto con la víctima de Vesubio.
El caso se completa con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 217, en el que obra un relato de los hechos que damnificaron al a víctima. Ahí además figura que durante los primeros 25 días que estuvo detenido en la Comisaría de Valentín Alsina pasaba revista de los detenidos el Jefe del Regimiento 3 de La Tablada.
Legajo de prueba nro. 1121 de la causa nro. 450.
Legajos penitenciarios pertenecientes a la víctima.
Habeas corpus nro. 217 interpuesto ante el Juzgado Federal nro. 3 a cargo del Dr. Rivarola. El mismo fue rechazado el 22 de septiembre de 1978. Recordemos que al año siguiente, el mismo Juzgado ordenaría la libertad de Stein luego de recibir las actuaciones del Consejo de Guerra
Causa nro. 21.501 instruída por privación de la libertad por el Juzgado de Instrucción 11.
Información remitida por la Comisión Provincial por la Memoria correspondiente a los archivos de Inteligencia de la DIPPBA, en donde se indica el trabajo político de Stein como delegado del frigorífico “Anglo”. Asimismo, obran constancias de la denuncia realizada por la directora del colegio donde Stein daba clases, señalando que el mismo dejó de presentarse en el trabajo a partir del 16 de agosto de 1978 y que también faltaba de su casa.
Informe practicado por los especialistas del Plan Nacional de Acompañamiento a testigos, víctimas y querellantes de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación (obrante a fojas 4651/4652), correspondiente a Osvaldo Stein, que da cuenta de la imposibilidad de presentarse en juicio por motivos de orden psíquico, como consecuencia de la experiencia sufrida durante el Terrorismo de Estado
Jorge Rodolfo Montero
143) Privación ilegal de la libertad y tormentos de Jorge Rodolfo Montero.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Tal como fuera referido al describir el secuestro de Roberto Cristina (caso 140), JORGE RODOLFO MONTERO, alias “Ernesto”, fue secuestrado el 15 de agosto de 1978 aproximadamente las 14.30 hs, cuando se encontraba en el domicilio de su amigo, ubicado en Julián Álvarez 2465, Piso 2 Dto. “8” de esta Ciudad.
De allí fue conducido al CCD Vesubio, donde fue torturado debiendo soportar condiciones inhumanas de cautiverio, durante más de un mes. Actualmente, se encuentra desaparecido.
Según relató en la audiencia Ana María Molina (esposa de Roberto Cristina) cuando “El Francés”, que comandaba el operativo, vio a Montero en su casa le dijo “nos ahorrás un trabajo, te estábamos buscando”. Acto seguido, dijo que el represor usó el teléfono de la casa y sin discar número alguno dio la orden de “no buscar más a Ernesto en la verdulería”.
Por su parte, Diana Suchan (esposa de MONTERO) contó en la audiencia, acerca del operativo que por la noche se produjo en el domicilio de sus suegros, quienes tenían una verdulería anexada al edificio en el cual vivían. Declaró también que en la madrugada del 17 de agosto, su esposo fue llevado por sus captores al domicilio que compartía junto a ella en la calle Venezuela 670, piso 2 “B”.
Dijo que estaba demacrado y con una visible preocupación en su rostro; Jorge le pidió que haga silencio así no despertaba a los chicos, y en seguida se puso a revisar nerviosamente los cajones de su dormitorio de los que sacó unos cheques de viajero que entregó a sus secuestradores.
Recordó que antes de retirarse, les permitieron despedirse; y que Jorge la abrazó y le dijo “me están llevando, cuidá mucho a los chicos”.
Su permanencia en el CCD Vesubio se encuentra acreditada por los testimonios de:
Estrella Iglesias, quien pudo ver y hablar con Montero dentro del Vesubio. Contó que éste le dijo que ella iba a salir en libertad y por eso le dio una carta muy tierna para que le entregara su esposa.
Silvia Saladino, Ricardo Wejchenberg y Nieves Kanje, quienes dijeron haber escuchado la voz de Montero en el centro.
Roberto Arrigo, Guillermo Lorusso, Arnaldo Piñón y María Angélica Pérez De Micflik manifestaron que vieron a Montero en el Vesubio.
Jorge Watts recordó que en una ocasión en que fueron sacados al patio, Montero le dijo que un grupo de secuestrados iba a ser liberado.
A su vez, Rolando Zanzi, dio cuenta de la presencia de la víctima en el Vesubio; y Horacio Russo, escuchó el nombre de Montero en las listas de secuestrados que confeccionaban los guardias.
Por otro lado, cabe señalar, que su secuestro y posterior cautiverio en el “Vesubio” de JORGE RODOLFO MONTERO han sido acreditado por la Cámara Federal en la sentencia en la causa 13/84, bajo el caso nro. 371.
Por último, vale recordar las palabras de Diana Suchan durante este juicio, quien contó que al momento del secuestro de Montero, ellos tenían dos hijos, uno de 8 años y un bebé. Explicó lo duro que fue para los chicos aceptar la desaparición de su padre. Al menor en un primer momento le dijeron que su papá había muerto en Francia, pero vivían cerca de la Plaza de Mayo donde veían a las “Madres”; y a los 7 años debió contarle la verdad, porque él solo se dio cuenta y preguntó si su papá era un desaparecido.
También recordó con tristeza que su hijo más grande guardaba una lata de duraznos en almíbar para cuando su padre volviera; y que un día se dio cuenta que la lata estaba por vencer y ella le aconsejó tirarla. Ante eso, su hijo le preguntó “¿y si papá vuelve?”. Fue en ese momento, que tuvo que decirle que su papá ya no iba a volver.
Al finalizar su testimonio, Diana Suchan pidió justicia para aquellos que no la tuvieron y reclamó saber dónde estaba el cuerpo de su marido.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 2143, en el que obran las cartas que Diana Suchan envió al Papa Juan Pablo II y a Jimmy Carter pidiendo por su marido.
Legajo de prueba nro. 714 de causa nro. 450.
Causa nº 14.883 por privación ilegítima de libertad, del Juzgado de Instrucción nº 25 y expediente de habeas corpus nº 630 del Juzgado Federal nº 5, realizados en la época de su secuestro.
Legajo de prueba 494 de la causa 450 caratulado “Benet, Armando s/denuncia”, en el que obran las declaraciones de Néstor Norberto Cendón ante Conadep, quien reconoció la foto de Jorge Montero como un detenido del CCD Vesubio, indicando además que su apodo era “Ernesto”.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Tal como fuera referido al describir el secuestro de Roberto Cristina (caso 140), JORGE RODOLFO MONTERO, alias “Ernesto”, fue secuestrado el 15 de agosto de 1978 aproximadamente las 14.30 hs, cuando se encontraba en el domicilio de su amigo, ubicado en Julián Álvarez 2465, Piso 2 Dto. “8” de esta Ciudad.
De allí fue conducido al CCD Vesubio, donde fue torturado debiendo soportar condiciones inhumanas de cautiverio, durante más de un mes. Actualmente, se encuentra desaparecido.
Según relató en la audiencia Ana María Molina (esposa de Roberto Cristina) cuando “El Francés”, que comandaba el operativo, vio a Montero en su casa le dijo “nos ahorrás un trabajo, te estábamos buscando”. Acto seguido, dijo que el represor usó el teléfono de la casa y sin discar número alguno dio la orden de “no buscar más a Ernesto en la verdulería”.
Por su parte, Diana Suchan (esposa de MONTERO) contó en la audiencia, acerca del operativo que por la noche se produjo en el domicilio de sus suegros, quienes tenían una verdulería anexada al edificio en el cual vivían. Declaró también que en la madrugada del 17 de agosto, su esposo fue llevado por sus captores al domicilio que compartía junto a ella en la calle Venezuela 670, piso 2 “B”.
Dijo que estaba demacrado y con una visible preocupación en su rostro; Jorge le pidió que haga silencio así no despertaba a los chicos, y en seguida se puso a revisar nerviosamente los cajones de su dormitorio de los que sacó unos cheques de viajero que entregó a sus secuestradores.
Recordó que antes de retirarse, les permitieron despedirse; y que Jorge la abrazó y le dijo “me están llevando, cuidá mucho a los chicos”.
Su permanencia en el CCD Vesubio se encuentra acreditada por los testimonios de:
Estrella Iglesias, quien pudo ver y hablar con Montero dentro del Vesubio. Contó que éste le dijo que ella iba a salir en libertad y por eso le dio una carta muy tierna para que le entregara su esposa.
Silvia Saladino, Ricardo Wejchenberg y Nieves Kanje, quienes dijeron haber escuchado la voz de Montero en el centro.
Roberto Arrigo, Guillermo Lorusso, Arnaldo Piñón y María Angélica Pérez De Micflik manifestaron que vieron a Montero en el Vesubio.
Jorge Watts recordó que en una ocasión en que fueron sacados al patio, Montero le dijo que un grupo de secuestrados iba a ser liberado.
A su vez, Rolando Zanzi, dio cuenta de la presencia de la víctima en el Vesubio; y Horacio Russo, escuchó el nombre de Montero en las listas de secuestrados que confeccionaban los guardias.
Por otro lado, cabe señalar, que su secuestro y posterior cautiverio en el “Vesubio” de JORGE RODOLFO MONTERO han sido acreditado por la Cámara Federal en la sentencia en la causa 13/84, bajo el caso nro. 371.
Por último, vale recordar las palabras de Diana Suchan durante este juicio, quien contó que al momento del secuestro de Montero, ellos tenían dos hijos, uno de 8 años y un bebé. Explicó lo duro que fue para los chicos aceptar la desaparición de su padre. Al menor en un primer momento le dijeron que su papá había muerto en Francia, pero vivían cerca de la Plaza de Mayo donde veían a las “Madres”; y a los 7 años debió contarle la verdad, porque él solo se dio cuenta y preguntó si su papá era un desaparecido.
También recordó con tristeza que su hijo más grande guardaba una lata de duraznos en almíbar para cuando su padre volviera; y que un día se dio cuenta que la lata estaba por vencer y ella le aconsejó tirarla. Ante eso, su hijo le preguntó “¿y si papá vuelve?”. Fue en ese momento, que tuvo que decirle que su papá ya no iba a volver.
Al finalizar su testimonio, Diana Suchan pidió justicia para aquellos que no la tuvieron y reclamó saber dónde estaba el cuerpo de su marido.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 2143, en el que obran las cartas que Diana Suchan envió al Papa Juan Pablo II y a Jimmy Carter pidiendo por su marido.
Legajo de prueba nro. 714 de causa nro. 450.
Causa nº 14.883 por privación ilegítima de libertad, del Juzgado de Instrucción nº 25 y expediente de habeas corpus nº 630 del Juzgado Federal nº 5, realizados en la época de su secuestro.
Legajo de prueba 494 de la causa 450 caratulado “Benet, Armando s/denuncia”, en el que obran las declaraciones de Néstor Norberto Cendón ante Conadep, quien reconoció la foto de Jorge Montero como un detenido del CCD Vesubio, indicando además que su apodo era “Ernesto”.
Elías Semán
144) Privación ilegal de la libertad y tormentos de Elías Semán.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Se encuentra probado que ELÍAS SEMÁN, primer secretario general de Vanguardia Comunista, historiador y reconocido abogado defensor de presos políticos, fue secuestrado el 16 de agosto de 1978 en la vía pública.
Ese mismo día, horas más tarde, fue conducido por personas de civil que dijeron pertenecer a las fuerzas de seguridad, hasta su domicilio sito en Segurola 1895, piso 2 “8” de esta Ciudad, donde se encontraban su esposa y sus dos hijos. Los captores le dijeron a su mujer que “se mantuviera tranquila, que su esposo estaba detenido porque era necesario hacerle algunas preguntas, y que volvería a verlo pronto”.
ELIAS SEMÁN fue llevado al CCD Vesubio, donde fue torturado y mantenido en condiciones inhumanas de vida, durante más de un mes. Actualmente, permanece desaparecido.
Su permanencia en dicho Centro se encuentra probado por los testimonios de:
Cristina Navaro, quien relató que en el Vesubio se decía que SEMÁN estaba en muy mal estado.
Javier Goldín, quien recordó que la víctima había sido torturada.
Silvia Saladino, dijo que lo vio una vez en que fueron llevados en trencito a otra de las casas; lo describió como una persona bajita y que sólo vestía calzoncillos, a pesar de las bajas temperaturas. Recordó que cuando le dijo a un guardia que él debía tener frío, éste le contestó que no se preocupara que a SEMAN “ya lo iban a hacer cagar fuego”.
Rubén Martínez refirió que pudo ver a la víctima, porque estaba ubicado en una cucha al lado de la suya.
Por su parte, Arnaldo Piñón relató que pudo hablar con él en el CCD y relató que SEMÁN le transmitió su temor de que los secuestradores destruyeran las 3000 fichas de historia argentina que había confeccionado los últimos años. Durante mucho tiempo, Piñón recordó este episodio pero nunca pudo decírselo a los hijos de la víctima. Por último, consideró que probablemente él fue la última persona que vio con vida a SEMAN.
Guillermo Lorusso, Roberto Arrigo, Jorge Wats y Nieves Kanje, manifestaron que escucharon la voz de la víctima en el centro.
A su vez, Miguel Fuks, escuchó su nombre en los listados de secuestrados que confeccionaban los guardias.
También Juan Frega, Ricardo Wejchenberg, Estrella Iglesias, Dario Machado y Rolando Zanzi, dieron cuenta de la presencia de Semán en el Vesubio.
Cabe mencionar, que la persecución política que sufrió la víctima también se desprende de los informes aportados por la Comisión Provincial por la Memoria correspondientes a los archivos de la ex Dirección de Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires, donde surgen sus antecedentes políticos desde el año 1955 hasta su “arresto” del que también se deja constancia, en agosto de 1978. Allí, obran registros de su asistencia a manifestaciones y actos políticos, si hacía uso de la palabra, su viaje a Cuba en el año 1963, a China en 1966, su pertenencia al Partido Vanguardia Comunista y su desempeño como abogado defensor de: “elementos subversivos”.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 2144 correspondiente a la víctima.
Legajo de prueba nro. 725 de causa nro. 450.
Habeas corpus nro 231 del Juzgado Federal 3 y nro 1624 del Juzgado de Instrucción 11, y causas 21,541 iniciada a partir del secuestro de la víctima.
Legajo de prueba nro. 494 de la causa 450 caratulado “Benet, Armando s/denuncia”, en el que obran las declaraciones de Néstor Norberto Cendón ante Conadep, quien mencionó haber visto a Elías Semán en el Vesubio.
Por estos hechos deberán responder los imputados ERLAN, MAIDANA, ZEOLITTI, CHEMES y MARTINEZ.
Se encuentra probado que ELÍAS SEMÁN, primer secretario general de Vanguardia Comunista, historiador y reconocido abogado defensor de presos políticos, fue secuestrado el 16 de agosto de 1978 en la vía pública.
Ese mismo día, horas más tarde, fue conducido por personas de civil que dijeron pertenecer a las fuerzas de seguridad, hasta su domicilio sito en Segurola 1895, piso 2 “8” de esta Ciudad, donde se encontraban su esposa y sus dos hijos. Los captores le dijeron a su mujer que “se mantuviera tranquila, que su esposo estaba detenido porque era necesario hacerle algunas preguntas, y que volvería a verlo pronto”.
ELIAS SEMÁN fue llevado al CCD Vesubio, donde fue torturado y mantenido en condiciones inhumanas de vida, durante más de un mes. Actualmente, permanece desaparecido.
Su permanencia en dicho Centro se encuentra probado por los testimonios de:
Cristina Navaro, quien relató que en el Vesubio se decía que SEMÁN estaba en muy mal estado.
Javier Goldín, quien recordó que la víctima había sido torturada.
Silvia Saladino, dijo que lo vio una vez en que fueron llevados en trencito a otra de las casas; lo describió como una persona bajita y que sólo vestía calzoncillos, a pesar de las bajas temperaturas. Recordó que cuando le dijo a un guardia que él debía tener frío, éste le contestó que no se preocupara que a SEMAN “ya lo iban a hacer cagar fuego”.
Rubén Martínez refirió que pudo ver a la víctima, porque estaba ubicado en una cucha al lado de la suya.
Por su parte, Arnaldo Piñón relató que pudo hablar con él en el CCD y relató que SEMÁN le transmitió su temor de que los secuestradores destruyeran las 3000 fichas de historia argentina que había confeccionado los últimos años. Durante mucho tiempo, Piñón recordó este episodio pero nunca pudo decírselo a los hijos de la víctima. Por último, consideró que probablemente él fue la última persona que vio con vida a SEMAN.
Guillermo Lorusso, Roberto Arrigo, Jorge Wats y Nieves Kanje, manifestaron que escucharon la voz de la víctima en el centro.
A su vez, Miguel Fuks, escuchó su nombre en los listados de secuestrados que confeccionaban los guardias.
También Juan Frega, Ricardo Wejchenberg, Estrella Iglesias, Dario Machado y Rolando Zanzi, dieron cuenta de la presencia de Semán en el Vesubio.
Cabe mencionar, que la persecución política que sufrió la víctima también se desprende de los informes aportados por la Comisión Provincial por la Memoria correspondientes a los archivos de la ex Dirección de Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires, donde surgen sus antecedentes políticos desde el año 1955 hasta su “arresto” del que también se deja constancia, en agosto de 1978. Allí, obran registros de su asistencia a manifestaciones y actos políticos, si hacía uso de la palabra, su viaje a Cuba en el año 1963, a China en 1966, su pertenencia al Partido Vanguardia Comunista y su desempeño como abogado defensor de: “elementos subversivos”.
Asimismo, se cuenta con la siguiente documental:
Legajo Conadep nro. 2144 correspondiente a la víctima.
Legajo de prueba nro. 725 de causa nro. 450.
Habeas corpus nro 231 del Juzgado Federal 3 y nro 1624 del Juzgado de Instrucción 11, y causas 21,541 iniciada a partir del secuestro de la víctima.
Legajo de prueba nro. 494 de la causa 450 caratulado “Benet, Armando s/denuncia”, en el que obran las declaraciones de Néstor Norberto Cendón ante Conadep, quien mencionó haber visto a Elías Semán en el Vesubio.
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